Adolfo Gázquez Cazorla. E.U. Ciencias de la salud. Universidad de Granada
Ángel Menjibar Bellón. H.U. San Cecilio.
Encarnación Vallejo Sánchez. H.U. San Cecilio
Definición de Educación Sanitaria:
“Programa educativo dirigido al público general que intenta mejorar, mantener y salvaguardar la salud de una comunidad”
Ante todo debemos conocer los factores etiológicos o aquellas circunstancias que van a dar lugar, o pueden originar alteración de las vías respiratorias inferiores, o bien patologías pulmonares, que van a comprometer el intercambio gaseoso del individuo, es decir que van a dar lugar a enfermedades neumológicas.
De todos es sabido, y cada día más consensuado, cómo el tabaco es el factor que más incide en la formación de patologías respiratorias (alrededor del 90% de los bronquíticos crónicos son fumadores).
En su capacidad nociva influye el número de
cigarrillos, la edad a la que comienza a fumar, los años de fumador, la
profundidad de la inhalación y el tipo de tabaco. Su mecanismo de acción
afecta tanto a los bronquios como a los alvéolos.
Otro de los factores importantes en el desarrollo de patologías
respiratorias es la contaminación atmosférica.
Las sustancias más nocivas son el monóxido de carbono, los derivados de la
combustión de los hidrocarburos, compuestos nitrosos y sulfurosos que
provienen de las industrias, tubos de escape de los coches, calefacciones, etc.
Son numerosos los virus que dan lugar a infecciones respiratorias, siendo
uno de los principales el de la gripe. Normalmente los virus son los
responsables del 80% de los procesos respiratorios, si bien muy pocas veces se
llega a una neumonía. Cuando esto sucede puede deberse a factores que implican
un estado inmunitario deficiente (niños, ancianos), enfermedades
previas, fármacos que deprimen la inmunidad, etc.
De igual modo los bacilos que dan lugar a la tuberculosis provocan la
infección cuando se rodean de unos condicionantes favorecedores a la misma:
estar en contacto estrecho con el enfermo o portador
en lugares sin buena ventilación y en ambientes húmedos y poco
soleados, procesos que disminuyen las defensas, como es el estrés, el
alcoholismo, la malnutrición, el SIDA, situaciones de hacinamiento, etc.
Una oportunidad para llevar a cabo este plan, nos lo brinda el conocimiento de los diagnósticos que se derivan del estudio de los patrones disfuncionales.
La educación sanitaria la podemos hacer desde los parámetros de los patrones funcionales, y como podemos comprobar, en el paciente neumológico se van a ver alterados los patrones en su totalidad, bien de forma real o bien con un diagnóstico potencial.
Patrón Percepción –mantenimiento de la salud: Describe el patrón de salud y bienestar percibido por el paciente y cómo maneja su salud. También incluye el nivel general de comportamientos de cuidados de salud como actividades de promoción de salud, adherencia a prácticas preventivas de salud mental y física, prescripciones médicas o enfermeras y seguimiento de cuidados.
Podemos ver una serie de categorías diagnósticas que se ajustan al paciente, como son:
*Manejo ineficaz del régimen terapéutico.
*Incumplimiento.
*Alto riesgo de infección.
*Riesgo de lesión.
*Alto riesgo de asfixia.
Patrón nutricional-metabólico: Describe los patrones de consumo de alimentos y líquidos relativo a las necesidades metabólicas. Incluye los patrones del individuo de alimentos y líquidos, las horas de comida diarias, los tipos y cantidad de alimentos y líquidos consumidos. Se incluyen la condición de la piel, pelo, uñas, membranas mucosas y dientes y medidas de la temperatura corporal, altura y peso.
Podrían diagnosticarse:
*Desequilibrio nutricional por exceso / defecto.
*Hipertermia.
*Volumen de líquidos exceso /déficit.
Patrón eliminación: Describe los patrones de función excretora de los individuos. La regularidad y el control de los patrones de eliminación son importantes en la mayoría de los individuos y en ciertas patologías respiratorias, son de vital importancia:
*Estreñimiento.
*Retención urinaria.
Patrón actividad-ejercicio: Incluye los requerimientos de consumo de energía de las actividades de la vida diaria. Están incluidos el tipo, cantidad y calidad del ejercicio, incluyendo los deportes.
El movimiento es uno de los patrones funcionales más importantes. Permite a las personas controlar su entorno físico más inmediato.
El objeto de la valoración es determinar el patrón de actividades del cliente que requieren gasto de energía:
*Intolerancia a la actividad.
*Fatiga
*Déficit de actividades recreativas.
*Limpieza ineficaz de las vías aéreas.
Patrón cognitivo-perceptual: Incluye la adecuación de los órganos de los sentidos, como la vista, el oído, el gusto, el tacto o el olfato y la compensación o prótesis utilizadas para hacer frente a los trastornos.
Las manifestaciones de percepción del dolor y cómo se trata éste, también se incluyen cuando proceda:
*Dolor
*Déficit en el manejo del dolor.
Patrón autopercepción-autoconcepto: Incluye las actividades acerca de uno mismo. Los clientes tienen percepciones y conceptos de sí mismos, como la imagen corporal, social, autocompetencia y estados de humor subjetivos.
Las evaluaciones negativas del propio ser producen malestar personal y también pueden influir en otros patrones funcionales:
*Temor.
*Ansiedad.
*Trastornos de la autoestima.
*Baja autoestima situacional.
Patrón rol-relaciones: Engloba la percepción de los roles más importantes y las responsabilidades en la situación actual del cliente. Están incluidos la satisfacción o las alteraciones en la familia, trabajo o relaciones sociales y las responsabilidades relacionadas con otros roles:
*Alteración en el desempeño del rol.
*Aislamiento social o rechazo social.
Patrón sexualidad-reproducción: Incluye la satisfacción percibida o las alteraciones en la sexualidad o en las relaciones sexuales. El objetivo de la valoración en este patrón es describir la percepción de problemas reales o potenciales:
*Disfunción sexual relacionado con procesos patológicos.
Patrón adaptación-tolerancia al estrés: Describe el patrón general de adaptación y la efectividad del patrón en términos de tolerancia al estrés. Incluye la reserva o capacidad para resistir los cambios en la propia integridad, sistemas de apoyo familiar o de otro tipo:
*Afrontamiento inefectivo.
*Afrontamiento familiar comprometido.
Patrón valores-creencias:
Describe los patrones de valores, resultados o creencias (incluyendo las
espirituales) que guían las elecciones o decisiones.
Los patrones de valores morales describen la importancia o el valor de
acuerdo a las metas, acciones, personas, objetos y otros fenómenos. El patrón
de valores de un cliente puede influir en sus decisiones relacionadas con la
salud acerca de prácticas personales, tratamientos, prioridades de salud, así
como la vida o la muerte:
*Riesgo de sufrimiento espiritual.
La actividad educativa enfermera debe
realizarse sobre cada uno de los diagnósticos que hemos visto en los patrones
que se pueden ver alterados. Pero
esta actividad la podemos enfocar no solo al paciente, sino también a la
familia, que debe implicarse en las actividades de salud del individuo, y a la
comunidad que es responsable de situaciones saludables y debe actuar de forma,
que su estructura incida en aumento de salud para la colectividad.
Nos vamos a centrar en algunos pilares concretos en los que el paciente
neumológico va a necesitar de una educación sanitaria en profundidad, ya que
de su correcta realización va a depender en gran medida el estado de bienestar
del paciente, la familia y también la comunidad.
Ejercicio.- Es fundamental que el paciente neumológico realice
ejercicios adecuados a su estado físico.
Enfermería tiene el deber de programar los ejercicios que se deban
realizar, de igual manera que se prescriben los medicamentos con dosis y
horario.
Se ha observado que los pacientes
refieren mayor disnea al realizar actividades
de la vida diaria como bañarse, vestirse, lavarse los dientes, etc., en las
cuales se utilizan principalmente los miembros superiores.
Como es bien sabido, los requerimientos de
energía de los miembros superiores
son mayores que los de los miembros inferiores, y por lo tanto, al ser
utilizados, se incrementan las demandas ventilatorias y estas no alcanzan a
suplir los requerimientos de energía, aumentando la limitación funcional.
Además, las actividades que involucran los
miembros superiores son peor
toleradas en los pacientes con enfermedad pulmonar debido a que, algunos de los
músculos utilizados son también músculos accesorios de la respiración y por
ello el ejercicio de miembros superiores genera mayor incoordinación de los
movimientos respiratorios y mayor disnea.
En la mayoría de las personas, los miembros
superiores están pobremente entrenados debido a que no soportan peso durante la
deambulación y por esta razón, incluso las personas sanas solo pueden realizar
ejercicios de muy bajo nivel con los miembros superiores, sin tener que recurrir
a fuentes anaerobias de energía.
Por lo anteriormente expuesto, en todos los
programas de rehabilitación pulmonar deben incluirse rutinas que mejoren la
resistencia de los brazos para realizar actividades de la vida diaria. Las
bandas elásticas son un método eficaz que ha demostrado mejoría en la
resistencia de los brazos.
Cuando se recomienda el ejercicio, no es
suficiente con anotarlo hay que prescribirlo del mismo modo que se hace con los
fármacos.
Respiración.-
Debemos educar al paciente para que realice ejercicios respiratorios que
favorezcan la resistencia de los músculos responsables de la respiración. Para
ello debemos enseñarle ejercicios diafragmáticos y
abdominales con el objeto de que aumente la capacidad pulmonar y por
tanto haya un intercambio gaseoso más eficaz.
De igual manera se le indicará el modo de
realizar una buena respiración tomando el aire por la nariz y expulsándolo por
la boca en el doble de tiempo. Siempre dándole las razones de por qué se ha de
realizar de esa manera.
Si procede, se le explicarán todos los pasos
a seguir en el proceso de la expectoración dirigida, llevando a cabo esta enseñanza
con la ayuda del familiar para adiestrarlo en estas técnicas, tan eficaces para
dejar libre las vías aéreas de secreciones.
Podríamos incluir en este apartado la
correcta administración de los medicamentos, dosis, vía y tiempo. Podemos
llevarnos algunas sorpresas cuando le pedimos al paciente que haga una
demostración, por ejemplo, de administrarse la medicación inhalatoria.
Nutrición.-
La educación nutricional es fundamental en el paciente neumológico.
Nos vamos a encontrar con cuadros morbosos que
van a requerir una atención especial en este apartado, desde el cuadro que
precisa la restricción de grasas, hidratos de carbono, sal u otro tipo de
nutrientes, hasta la elaboración de dietas específicas, ricas en calorías y
con un soporte vitamínico acrecentado; ricas en fibras o con una modificación
en su textura para ser mejor deglutidas y favorecer la ingesta.
En este aspecto se debe hacer énfasis en el número
de tomas, como del espacio entre la cena y el acostarse, siempre explicando la
razón de esa medida.
Cuando se prescriben estas dietas específicas,
no sólo es indicarlo; a veces habrá que poner algún ejemplo para su mejor
comprensión.
Vida sana.- Nos
referimos con este término a que se adquieran hábitos saludables, es decir,
evitar todas aquellas sustancias nocivas para la salud individual y comunitaria
(tabaco, alcohol, sustancias tóxicas y estupefacientes, ambientes sanos y
aireados, etc...).
También es importante hacer hincapié en las
prendas de vestir, que sean las adecuadas a cada época del año –no en cuanto
a moda, sino relacionadas con la temperatura ambiental-; no pasar bruscamente de
un ambiente frío a caluroso ni viceversa. Prendas ligeras y cómodas que
faciliten el movimiento y la expansión torácica.
Medidas higiénicas y evitar el contacto con fuentes de infección o ambientes
que puedan exacerbar el cuadro patológico ya existente.
Como factor que ayuda a mantener una vida
sana, podríamos incluir en este epígrafe la vacunación contra la gripe, que
tanto puede afectar la calidad de vida de estos individuos.
Podríamos concluir diciendo que la
educación sanitaria está indicada en todo momento de la vida de la persona,
pero, sobre todo, debe hacerse más rotundamente en la fase de prevención, sin
menoscabo de la educación en la curación y en la rehabilitación indicando cuáles
son los signos de alarma o exacerbación de la enfermedad.
Enfermería tiene el deber de formar e
informar al individuo, familia y sociedad en actitudes saludables con campañas
divulgativas.
Bibliografía:
Diccionario Mosby de la salud. Mosby
/ Doyma Libros.
Diagnóstico Enfermero. Proceso y Aplicación.
3ª
Edc. Majory Gordon. Mosby / Doyma Libros.
Clasificación de Intervenciones de Enfermería (CIE)
Joanne
C.McCloskey – Gloria M. Bulechek.
Colección Salud y Sociedad Ed. Síntesis.
Diagnósticos Enfermeros. Un instrumento para la práctica asistencial.
3ª Edcc. M.T.Luis. Harcourt
Brace.
Manual de Enfermería Médico-Quirúrgica Vol. II
Esperanza Rayón. Ed. Síntesis